sábado, mayo 13, 2006

Más allá de un reloj


Cuando era niño pasaba largos ratos contemplando el reloj colgado en la pared del comedor, tenía la idea de que la aguja del horario sólo se movía si uno no la observaba. Es curioso cómo el tiempo parece reducirse a medida que uno tiene más años encima, la vida se fragmenta en intervalos de horas y minutos para tal o cual cosa y al final uno se ve corriendo, arrastrado por todos.

Sin embargo existen momentos mágicos en los que uno pareciera estar sobre el tiempo, como cuando viaja en el micro, combi, bus o lo que sea. Si uno va contemplando todas esas casas, letreros, tiendas, con toda esa gente pasando ante tus ojos, pero uno no los ve sino que esta en otra parte, suele sentirse que se ha estado allí toda una vida cuando tal vez sólo pasaron un par de cuadras.

Y es que cuando veo pasar ante mí una infinidad de pensamientos que son incongruentes con el tiempo medible, científico, objetivo que nos envuelve, me siento satisfecho de no ser sólo un artefacto en este planeta.

Igual satisfacción siento cuando en la soledad me concentro en una canción y entonces el “She said, she said” de los Beatles me basta para sentir que hay algo mas allá de mis inervaciones periféricas, de mis diámetros anatómicos, de mi materia.

En “El perseguidor”(Julio Cortázar) el personaje del cuento, Johnny Carter trata de explicarle ciertas sensaciones parecidas a su biógrafo cuando interpretaba sus composiciones de jazz, “..viajar en el metro es como estar metido en un reloj. Las estaciones son los minutos, comprendes, es ese tiempo de ustedes, de ahora; pero yo se que hay otro, y he estado pensando, pensando…” …Idem.

Y en otro momento dice algo totalmente alucinante: “…si yo pudiera solamente vivir como en estos momentos, o como cuando estoy tocando y tambien el tiempo cambia (…) Entonces un hombre, no solamente yo sino ésa y tú y todos los muchachos, podrían vivir cientos de años, si encontráramos la manera podríamos vivir mil veces más de lo que estamos viviendo por culpa de los relojes, de esa manía de minutos y de pasado mañana…”

3 comentarios:

Laura Hammer dijo...

He disfrutado mucho el post...lo acompañe con una dosis de la Banda Sonora de LOST in TRASLATION y ha sido alucinante.

Tu nick esta feo, pero no lo que escribes.
Un beso

kanita dijo...

yo conocí alguna vez un Carlitos...

carlitos dijo...

bueno será un nick feo, quizas común pero no olviden que es mágico y misterioso.